La visita al Litoral Norte de Santander es un placer que no todos los turistas se conceden, pero que bien vale quedarse un día más en la capital cántabra para visitarlo. Es uno de los secretos mejor guardados de la ciudad, que aquí pierde la identidad de capital para rememorar su lado más rural. La costa norte adopta el nombre de Cueto, Monte y San Román consecutivamente, tres localidades adyacentes a Santander cuyas fronteras se han difuminado. Aún así, mantienen su propia idiosincrasia y ofrecen la posibilidad de disfrutar de lo mejor del entorno rural a un paso del centro urbano. Esta ruta camina desde el Faro de Cabo Mayor a la Virgen del Mar y puede realizarse a pie, en bicicleta o en coche.

Gráfico extraído de la Guía Oficial de Turismo de Santander

Puente del Diablo 
______________________

Junto al faro de Cabo Mayor conviven los encantos de la naturaleza costera más salvaje y el medio rural más tradicional, con pastos y animales. Para llegar al primer punto de esta ruta hay que caminar en dirección oeste, atravesando los prados anexos al merendero del faro y con la vista puesta en la línea de costa. Después de caminar unos minutos se llega al Puente del Diablo, un hueco natural abierto en la roca caliza por la acción erosiva del agua de mar. Hasta el año 2011, la piedra tenía la forma perfecta de un gran orificio, pero se rompió a causa de un temporal. Aún así, es agradable pasear hasta el lugar y contemplar las fuertes sacudidas del mar Cantábrico contra los acantilados. En todo este entorno es posible ver a mariscadores retando a las olas para conseguir los preciados frutos del mar.

Panteón del Inglés 
______________________

Continuando por el sendero ubicado a la izquierda del Puente del Diablo, que discurre entre la línea de costa y el campo de fútbol de Cueto, se llega al Panteón del Inglés. Se trata de una pequeña construcción en memoria de William Rowland, un hombre británico que murió en ese mismo punto al caer de su caballo, que se asustó por el fuerte impacto de las olas en un día de temporal. Rowland se encontraba en Santander visitando a su amigo José Jackson, el encargado del semáforo de señales para barcos de Cueto. Este telegrafista encargó construir el memorial para honrar su muerte en 1892.

Playas del Bocal y Rosamunda 
______________________

Para llegar a las playas del Bocal y Rosamunda hay que caminar un par de kilómetros, abandonando la localidad de Cueto e internándose en la de Monte a pie o desplazarse en vehículo desde Cabo Mayor, pasando por las calles Inés Diego del Noval y del Monte atendiendo a la señalización. Estas pequeñas playas están bastante apartadas y son solitarias. Acomodadas entre la costa, tan abrupta en esta zona, son frecuentadas por los amantes del surf y la tranquilidad. Aquí se entienden mejor que en ningún otro sitio los versos de la poetisa Matilde Camus, vecina de esta localidad de Monte: “He nacido al frescor de tierra verde/ He sentido en mi entraña el latigazo del mar gris/ de su vivo maretazo que lame nuestras costas o las muerde”.

La Maruca 
______________________

A unos 500 metros se encuentra La Maruca, uno de los lugares del municipio con más ambiente marinero, en el que pueden verse barquitas amarradas en la pequeña ría de San Pedro del Mar y disfrutar de algunas de las exquisiteces que se preparan en sus tabernas marineras. En esta zona se aprecia con claridad el ambiente rural de Monte y de toda la costa norte en general y no es difícil ver a algún vecino con aparejos de pesca o de labranza y rediles con ovejas, burros y gallinas. Una imagen que llama la atención, al encontrarse tan cerca del casco urbano. Junto a la ría se encuentra la playa de La Maruca, pequeña y rocosa, y junto a ésta hay un sendero que conduce hasta el mar.

Batería de San Pedro del Mar 
______________________

Caminando por el sendero que discurre al lado de la playa en dirección al mar se alcanza la Batería de San Pedro, una fortificación documentada desde 1660 que se edificó para proteger Santander de los ataques de los piratas y se mantuvo activa hasta después de la Guerra de Sucesión (1702-1713) entre Borbones y Austrias. La Batería tenía un muro de unión entre el edificio en el que se guardaba la munición y la plataforma desde la que disparaba la artillería. Este entramado estaba protegido, a su vez, por una fortificación exterior con foso. El edificio, que estuvo en ruinas durante décadas, ha sido recientemente reconstruido y es hoy un centro de interpretación del litoral con un mirador en la parte superior. (Centro de Interpretación del Litoral: Concertar visita en ☎ 618 717 613).

Castillo de Corbanera 
______________________

A unos 500 metros en dirección sur de la Batería de San Pedro del Mar se encuentra el Castillo de Corbanera, construido en el siglo XIX. El conjunto está compuesto por una torre neomedieval usada como cuartel y almacenes, en cuya parte superior se ubicaban dos cañones, y un recinto de planta circular amurallado. En la realización de las obras participaron los vecinos de la ciudad, que estaban obligados a prestar trabajos comunitarios de este tipo a menos que pagaran por evitarlos. En la actualidad, el castillo está cerrado y en sus inmediaciones puede apreciarse cómo los propietarios de algunas de las casas han aprovechado la muralla para ahorrarse la construcción de una de las paredes.

Puente del Molino de Mareas 
______________________

En el lateral oeste de la ría de San Pedro del Mar hay un puente hacia la otra orilla que es el último vestigio de lo que fue el molino de Aldama, una construcción en uso hasta el siglo XIX para moler cereal. Dejándolo atrás, se llega a la Punta La Mesa. Aquí hay que tomar la segunda desviación a la derecha para alcanzar el privilegiado mirador desde el que se puede admirar la forma del litoral, reconocido por la Unión Europea como Zona de Especial Conservación. También se puede utilizar la senda natural que lleva directamente desde el puente hasta las Pozonas de San Román, el siguiente hito de este itinerario.

Pozonas de San Román 
______________________

Recientemente recuperado, este humedal es un importante lugar de paso de aves migratorias y en él puede apreciarse un ecosistema de gran riqueza paisajística, ecológica y cultural. El sendero que llega hasta aquí desde La Maruca es circular y tiene una longitud de siete kilómetros en total.

La Virgen del Mar 
______________________

También en la localidad de San Román se encuentra el Santuario de La Virgen del Mar, patrona de Santander y de los pescadores, que cada año, 51 días después del Sábado Santo, acuden en procesión hasta la ermita y le rezan “Si mi barquita va a naufragar, sé mi Capitana Virgen del Mar”. Enclavado en un islote, el santuario se puede acceder a través de un puente. En sus inmediaciones, la fuerza del Cantábrico erosiona con su fuerza los acantilados. Todo un espectáculo en días de fuertes corrientes. La zona cuenta también con una bonita playa, una gran zona de aparcamiento y prados en los que descansar o hacer un picnic.

El Cementerio de Ciriego 
______________________

☎ Teléfono 942 331 987

www.cementeriodeciriego.com

Muy cerca de allí está el Cementerio de Ciriego, construido a raíz del mandato de Carlos III de habilitar los camposantos fuera de los muros de las ciudades. San Román de La Llanilla fue el lugar elegido, muy cerca del mar. Se trata de uno de los mejores ejemplos de la riqueza de la producción funeraria de España, especialmente de los famosos maestros canteros de Cantabria, que realizaron obras para los panteones, sepulturas y monumentos de Ciriego. Está incluido en la Ruta Europea de Cementerios, reconocida por la Organización Mundial del Turismo por su innovación, difusión e interpretación del patrimonio europeo.